La Pintura Enferma, Álvaro Oyarzún

Alvaro Oyarzún
19 de marzo al 25 de abril, 2015

 

 

 
 
 
 

Pintura Enferma refiere a aquel mal que yace en la superficie misma de la tela donde el arte de la pintura se realiza. “Infirmitas” de origen  latino, literalmente refiere a “falto de firmeza, mientras que la OMS señala que la enfermedad es aquella condición de alteración o desviación del estado fisiológico de un organismo, manifestada por “síntomas y signos característicos”.

Será justamente en el deslizamiento del signo como síntoma, donde ocurrirá la operación pictórica de Alvaro Oyarzún, desplazando el modelo anatómico a la ilusión y su materialización en la pintura. ¿Pintura enferma de qué, de quién? Los títulos en este sentido nos dan una señal: de Melancolía, de Iracundia, de Vanidad. En esta dirección, y uno de los aspectos fascinantes de la obra de Oyarzun, radicará justamente en que las formas pictóricas representadas, si bien serán síntomas-símbolos de padecimientos, dolores y penas, a la vez, el Mal estará “fuera de lugar”, esto es, lejano a organismo alguno, lejano a todo cuerpo referencial humano o inhumano.

La mirada del artista a diferencia del profesional de la salud no es taxonómica ni terapéutica, por lo tanto puede mirar prescindiendo de cualquier otro objetivo que no sea el de su universo artístico, abandonando despiadadamente los modelos a la contemplación estética de sus empastes y cromatismos.

 

Iván Godoy

Anteriormente Álvaro Oyarzún realizó Proyecto Transplante (2001), con 333 pinturas de órganos inventados del cuerpo humano y 100 autorretratos, sutilmente distintos, pretendiendo dar un “nuevo flujo de vida al arte”, entendiendo al arte contemporáneo como un cuerpo enfermo, que necesita reactivar su capacidad para asimilar y reinventar su entorno. En La Pintura Enferma, Oyarzún presenta, en cambio, una serie de pinturas en gran formato de órganos humanos enfermos y atrofiados, manteniendo su diagnóstico sobre el arte contemporáneo.

Álvaro Oyarzún Sardi, pintor y artista visual (Santiago, 1960). En 1987 fue uno de los fundadores del grupo “El Piano de Ramón Carnicer” integrado por artistas plásticos y poetas, entre ellos, Iván Godoy y Hernán Meschi. En 1990 viajó a Europa, permaneciendo en París por más de diez años. Su obra explora los alcances de la pintura y del dibujo como oficios en la cultura contemporánea, dando un giro crítico en cuanto al ejercicio del artista y el rol del arte dentro de sus posibilidades como medio expresivo y de la producción contemporánea. Una de sus principales obras forma parte de la colección MUSAC Barcelona. Ha participado en importantes exposiciones colectivas y bienales, como Cirugía Plástica: Konzepte Zeitgenössischer Kunst Chile 1980-1989, Berlín (1989), la 4ta Bienal Subversiones/Imposturas, Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago (2004) y la 6ta Bienal del Mercosur, Porto Alegre (2007). Entre sus exposiciones individuales destacan Fragilidad de Zona, Centro Cultural Las Condes (1990), Historia de un artista, Galería Animal (2001), Ejercicios de Colección, Museo Nacional de Bellas Artes (2008), Espace Culturel Louis Vuitton, Paris (2010) y En la forma de la dulce infelicidad de ocho meses de trabajo o de cómo volver auspiciosamente a la pintura, Galería AFA (2012). En 2014 participó en la Residencia URRA, Buenos Aires.